El ingreso de la Podología al ámbito universitario fue un avance enorme
El Diplomado en Podología, Roberto Pascual Gutiérrez, de la Universidad Miguel Hernández (España), vino a nuestra Universidad a dictar una capacitación para docentes y el Curso de Actualización Disciplinar “Podología deportiva. Técnica de carrera, análisis de calzado. Casos clínicos” dirigido a Licenciados en Kinesiología, Podólogos, Técnicos y Licenciados en Podología, Licenciados en Ortesis y Prótesis y estudiantes avanzados de estas carreras.
España es un país pionero en la formación universitaria en podología. Allí se trata de una carrera de grado de 4 años: un primer año general de Ciencias de la Salud –al igual que en enfermería, fisioterapia o medicina- y tres años de especialidad en el pie: biomecánica, cirugía y pie diabético.
“Para mí es un placer poder ayudar un poco en el avance de la Podología aquí en esta Universidad. La Podología en España está mucho más avanzada que en Argentina y que en muchos otros países, tanto de Sudamérica como de Europa. Y el poder traer estos conocimientos a la Tecnicatura y a los profesionales va a permitir un poco ese mayor avance disciplinar”, destacó Roberto Pascual Gutiérrez quien desde hace 21 años trabaja como Podólogo y docente universitario.
El reconocido podólogo se refirió a la evolución de la Podología en España y dio cuenta de cómo ve el desarrollo de la disciplina en nuestro país: “La Podología en Argentina está como hace 25 o 30 años en España; allí estaba la figura del callista: cuando una persona tenía un problema en el pie –un callo, una dureza o se le clavaba una uña- iba al callista. En ese momento era una especialidad que obtenían los enfermeros con un curso de formación de un par de meses. Cuando la Podología entró en el ámbito universitario fue un avance enorme porque se facultó al podólogo -a través de un decreto nacional- a recibir pacientes, aplicar cualquier método de exploración diagnóstica (uso de cámaras de alta velocidad, radiografías, etc.), diagnosticar, hacer estudios biomecánicos e incluso cirugías, lo que implica que un paciente que tiene un problema en el pie se dirige directamente al podólogo y no hace falta que vaya al médico. Eso es lo que la Podología tiene que conseguir en Argentina, sería un avance muy grande. Pero también hay un problema aquí: que cada universidad dé una formación distinta y que en cada circunscripción el podólogo pueda hacer una cosa diferente. Es necesaria la unificación tanto en Universidad como en Colegio de Podólogos para todos luchar en la misma vía. En España nos costó pero actualmente la formación sólo es universitaria -pública o privada- y el Colegio de Podólogos ayuda al egresado a montar su clínica y le da base legal por si tiene algún tipo de problema, pero no se mete en cuestiones de formación”.