Pasantías en Ina.Re.P.S: “Una experiencia que te abre la cabeza”

Azul Faraco, Irene Vodanovich y Lucas Flacco son estudiantes de 5º año de Kinesiología que realizaron un mes de pasantías en el Ina.Re.P.S, único Centro de Referencia en Rehabilitación Psicofísica en el ámbito de la Nación.
A su vuelta, compartieron sus experiencias y promueven que más estudiantes transiten estos lugares donde “abren la cabeza”.

En la octava convocatoria que difundimos para realizar pasantías en el Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur, ubicado en Mar del Plata, tres estudiantes fueron seleccionados por cumplir todos los requisitos. Durante un mes, de lunes a viernes, vivieron la experiencia de ser parte del equipo interdisciplinario de trabajo que atiende a personas de todas las edades con secuelas motoras de distintas causas: accidente cerebrovascular, lesiones traumáticas, lesión medular, traumatismo encéfalo craneano, parálisis cerebral, enfermedades congénitas, esclerosis múltiples, amputados, el síndrome post polio, enfermedades reumáticas, ortopédicas y neuromusculares entre otras. Posteriormente se sumaron las secuelas de patologías viscerales (respiratorias y cardiovasculares), según puede encontrarse en el sitio web oficial.

 

Azul cuenta entusiasmada que fue “entrar a un mundo que no conocía”. Y destaca que “me llamó mucho la atención el trabajo que hacen, se juntan todos los profesionales, se estudia un caso entre todos, es todo integrado.” Y destacó el vínculo que todo el personal tuvo para con ellas y el.

 

Carlos Cagnone, Director de nuestra Licenciatura, explica que el Ina.Re.P.S es una institución estatal diseñada para el trabajo interdisciplinar, que toda vez que recibe a nuestros estudiantes nos felicita por el nivel y el compromiso de ellos.

 

“Creo que de todos los pasantes que estábamos ahí, eramos los más involucrados”, destaca Irene, reconociendo que los años de prácticas pre profesionales brindados en su carrera, hicieron la diferencia al momento de desenvolverse.

 

Lucas, quien también es auxiliar alumno en las materias Semiopatología Clínica I y II, reconoce que él se sintió cómodo y que pudo potenciar lo aprendido por nuestro docente Lucas Angaroni. “Yo usé mucho lo que aprendimos acá, eso me generó comodidad y sentí que potencié todos mis conocimientos. Y ahora que llegué, siento que quiero más porque allá estábamos al ritmo de una residencia”.

 

Cagnone destaca la importancia que estas experiencias tienen para la vida universitaria y para el ir formándose como profesionales con un camino diferente. Y resaltó la motivación que muestran nuestros estudiantes frente a cada convocatoria, y de los aprendizajes transversales que implican el habitar estos espacios.

 

Entre los tres pensaron también estrategias de difusión de estas convocatorias, porque reconocen el poder transformador de las mismas. “Ya le conté a medio mundo yo”, dice emocionada Azul, como intentando contagiar a compañeros y compañeras de que vivan la experiencia.

 

La síntesis que construyeron colectivamente de este recorrido puede resumirse en:

 

“La experiencia es muy recomendable. Se crece mucho en lo personal. Te abre la cabeza, vas con una idea y volvés distinta. Todos quienes tengan la posibilidad de hacerlo, háganlo. Venís con más proyectos de aprender e investigar. Adquirí muchas más herramientas para desenvolverme como profesional.”